Que piren mis miedos,
Que son tan
dañinos.
Que pire mi
infancia,
Que nos otorga la
distancia.
Que pire mi
tristeza,
Que no me
permite ver tu sonrisa.
Que pire mi
enojo,
Así no armo un
embrollo.
Que pire mi
torpeza,
Así te quiero
con caricias.
Que piren mis
dudas,
Que desorientan
mis certezas.
Pero que no pire
mi cabeza,
Que es el motor
de mis afectos.
Que no pire mi
paciencia,
Que es el grito
de un abrazo.
Que no pire mi
cariño,
Que es el aceite
de mis actos.
Solo deseo,
Poder cuidarte sin
pirar.
Tuyo, Charles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario