Ese síntoma
lejano,
Que me acecha
desde niño.
Hay tantos
encantos,
Que tanto dolor
me hicieron ver.
Hoy es dolor de
garganta,
Pronto,
calambres en el cuello.
Puede ser tan
placentero para vos,
Pero odio el
temblor de mi cuerpo.
Que aparezcan
las medicinas,
Un hombre las
necesita para poder ser un niño.
Preparen el
coctel,
Las tomará todas
de una vez.
Ella venia
corriendo,
Y siempre la
esperaba despierto.
Suelo soñar más
profundo,
Hasta
convertirme en arcada.
Siento tanto
dolor,
Y tan
encantador, es verme por primera vez.
Ese síntoma
cercano,
Que cuestiona mi
adultez,
Es mi nausea,
Que nuevamente
Me aleja de tu
cuerpo,
Y no me deja
verme otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario