Ella espera por
ser tocada.
Entre el aire,
Goza su soledad,
Deseando secar
el mar.
Estaba sola,
Con sus rojos
pelos imperfectos,
Y las
ondulaciones,
Propias de un
telar.
Mas seca que de
costumbre,
Sin olores,
Sin manchas ni imperfecciones,
Esperando secar
el mar.
-Que alguien la
visite-,
Desearon todos.
De no ser así,
morirá,
Sin nunca haber
conocido la humedad.
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