Desde el
comienzo,
A través de un
plan irregular,
Con pigmentos
que no eran
Ni primarios ni
secundarios,
Con caras,
Que no eran
bellas,
Menos hermosas,
Comenzaron a
dibujar,
Artífices del
plan maestro,
Se negaron a
responder.
Conscientes de
su poder,
Esperaron el
momento.
Cada gota de su
ser,
Se volvió tinta.
Cada expresión
de sus rostros
Empastó un
pincel.
Entre si se
multiplicaron,
Los hermanos se
despidieron,
Los lazos se
separaron,
Los
complementarios se conocieron.
Este infernal, y
Diabólicamente
colorido
Circulo de Dios,
Así nació.
No hay comentarios:
Publicar un comentario