lunes, 27 de febrero de 2012

Himno a la masculinidad

Mostrémosle el pecho al dolor,
Mastiquemos angustias
Y saboreemos el gusto de la mierda.
Es una orden, seamos machos.

No bailemos, no lloremos, No besemos,
Encarnemos nuestro género.
Muy masculinos que sean nuestros gestos,
Seamos machos, muy machos.

Golpeemos a los sensibles,
Escupamos el romance por el ano,
Pisoteemos la expresión mundana
Propia de los débiles.

Orinemos cualquier sexo inferior,
Y en caso de una fuerza atestiguar,
Escuchemos al silencio,
Que nos regocija más que las palabras.

Arrojemos todo aquello
Que nos hace hombres.
Comencemos con gritos,
Con voces bien agudas,
Que hablen de lo mucho
Que disfrutas de ser macho.

Prosigamos besando las penas
Todas aquellas que iremos defecando,
Actuemos sin miedo, porque somos machos
Y no menos.

Enarbolemos nuestro pene,
Al ritmo de la masculinidad,
Que sea objeto de denuncia,
De un grupo de llorones
A quienes no les funcionan
Ya las contracciones

Extirpemos litros de miedos
Provenientes de nuestro pecho,
Sobre los blondos rizos
De quien nos acompaña.
Y si al hacerlo hay manchas,
No hay culpa, en los machos no hay faltas.

Reguemos con lágrimas pasadas
Los senos de nuestra amada,
Y si lo piensas, es cierto,
Ya nos odiamos, 
Por lo que al existir, 
Nuestra masculinidad nos impone.

Seamos machos,
Pero menos.


domingo, 26 de febrero de 2012

Ay, Sirena (Versión 2)

Ay sirena, ¿Qué le diré a éste cuerpo,
Cuando tu pelo ya no toque mis partes?

Ay sirena, amada mujer marina,
Envenenas mi templada soledad 
con la humedad de tus violetas olas.

Si pudiera elegiría la humedad
eterna, solo para sentir por siempre,
a mi soledad por ti ahora enferma.

Ay sirena, ¿Que haré con mis recuerdos?
Por tantos que son no me abandonarán.

Ay sirena, místico ser diferente,
Enamoras cada una de mis venas,
Y haces a mi tibia sangre circular.

Nadaría cada uno de tus mares 
para entregarte humedecidamente,
sin prejuicio, el amor que te pueda dar.

sábado, 18 de febrero de 2012

Grisel

Nombraba las palabras del mañana
Y hacia interactuar a su blusa,
La que le cubrió todos sus miedos,
Con las ráfagas onduladas del viento.

Visitaba los barrios que habitaban sus pesadillas,
Donde aun reposan las manos que la sostuvieron
Que por fuertes,
De a poco la encogieron.

Mordía los zumbidos glamorosos
Que los personajes de su vida cantaban,
Hasta que de sus dientes,
La sangre chorreaba.

Se tocaba, sola,
Y descubría, sola,
Los contrastes que la luz del encierro
Generaban en su cuerpo.

La dulce Grisel, amaba a nadie,
Y nadie, fiel a su amor, la pasaba a buscar.
Allí iba Grisel, de la mano de nadie,
Queriendo besar el conjunto de todos los seres vacios,
Armados, bebidos y generados,
Por la misma nada.
Nadie abrazaba a Grisel,
Y ella entre los abrazos de nadie,
Sentía el calor que la dulce soledad te provee
Al hacerte el amor.

Feliz Grisel, feliz.
Aférrate a ese nadie que tienes por compañía,
Para que lo duermas y lo muerdas,
Y veas la cantidad de amor que encuentras en la nada.
Ama a nadie Grisel, para que te responda con soledad.
No ames a nadie, y tal vez seas feliz.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un viaje fresco viendo las imágenes que brotan al presionar mi piel


Cuanto deseo que esos filos me levanten la piel,
Y que debajo de mi piel hermosa
Con el ruido de tenores de fondo,
Se puedan ver los paisajes que habitas,
Como belleza mojada, será como esta mañana
Un viaje fresco, recorriendo los placeres del sueño,
Invitándote a hablar de este paisaje y a no decir mí nombre.

Voy a esperar acostado, hasta que el filo me encuentre
Y se empiece a mover por mis brazos,
Que presione y vea brotar en chorros todas las historias que me canso de contar,
Que las vea bañadas en colores, así confirmo mi teoría,
Y cuando este demasiado húmedo el ropaje que me soporte,
Que bailara para que pueda pensar,
Volveré a vivir la humedad de estar adentro tuyo,
Y entre gritos mis brazos me van a insultar,
Y van querer que cierre los ojos y no vea sus imágenes,
Ahí seré rebelde o caprichoso,
Y voy a ver fijo el levantar de mi piel,
Y las películas que proyectan los colores que por mis venas circulan
Y dejaran de circular.

domingo, 5 de febrero de 2012

Reflexión

Absurdo,
Sería decir que te amo,
Y después cortarme las venas.
Enjuagarte con mi sangre debería.

Estúpido,
Sería estar con otra mujer,
Y no seguir besando tu sombra.
Darte celos con esta debería.

Razonable,
Sería que me bañe,
Para volver a ensuciarme con tu barro.
Odiar las manchas que dejas en mi cuerpo debería.

Lógico,
Sería que mi obsesión,
Me acerque a una versión de vos.
Hacer un collage con tus formas debería.

Insoportable,
Sería abrazar la alegría,
Y mostrar mi peor aspecto.
Darte alas para que vueles debería.

sábado, 4 de febrero de 2012

Sin título

Como una bolsa,
Que sodomizada,
Sigue las órdenes del viento.

Como un colchón,
Que aturdido,
Me avisa cuando es mañana.

Como todas las prendas que te pones,
Que, enfermas,
Saben que ellas no son vos.

Ya no grites,
Los hombres están lejos,
Y acá los corazones son grises.

viernes, 3 de febrero de 2012

Rizos en un jardín

Rizos, tenés rizos,
Que penden
Como hilos.
Me atan, a vos,
Y me acercan,
A la desgracia.

La desgracia,
De ser desagradecido,
De no saber agradecer.
Colorados, son colorados,
Y tienen curvas,
Que cosquillean mis pies.

Dibujos en tu cara,
Estímulos, manchas,
Me dicen que hacer.
Disculpas en mi cara,
Tus rizos, mi palidez,
Juegos con mi cuerpo al atardecer.

Figura tenue, un hombre,
Esa mujer y sus rizos,
Unidos por un jardín,
Que ocuparon ayer.