miércoles, 4 de abril de 2012

El golpe fue placentero

Me arrumba,
me ataca, me hace sentir placer
y luego no me pide perdón.

Perfora mis costados,
me revuelve las entrañas
hasta sacar lo mejor de mi.

Acostada en nuestro lecho,
registra los momentos
que de su ataque surgieron.

Momento lúdico,
así se volvió
el roce con su vello.

Caliente,
estar por encima
y tomar un atajo.

A tiempo visualicé la meta,
me conmoví,
me quebré,
le perdí el rastro a mi cuerpo,
mi mente no soportó tanto.

Aterricé, el golpe fue placentero.

Su figura aplastante
me digiere, me da gozo
sin disculparse en la herida.

Rasga mis laterales
para que se libere
mi ser azul.

Registra el proceso
que concebimos como amor
y es visto como sexo.

A tiempo sentí su cuerpo,
me conmoví,
me quebré,
olvidé los límites del mío,
mi mente no soportó tanto.

Aterricé, el golpe fue placentero.


Poema escrito junto con effýmia.

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